La gran mentira de nuestra encuesta: Cuando los datos no cuadran con la realidad

 ¡Hola, Biorastreadores y seguidores! Hoy os traemos el que probablemente sea el descubrimiento más alucinante de toda nuestra investigación. Y no, esta vez no lo hemos encontrado mirando por el microscopio, sino analizando las hojas de cálculo de nuestra macroencuesta.

Resulta que, al cruzar los datos, nos hemos topado de bruces con un "expediente X" matemático. Algo que, a simple vista, era absolutamente imposible.

El misterio del 41.4%

Como recordaréis, la pregunta número 7 de nuestro cuestionario iba directa al grano: "¿Te lavas las manos con jabón cada vez que utilizas el baño?".

Al ver la gráfica general (la del rosco), vimos que la franja morada correspondiente a la respuesta "Siempre" ocupaba un increíble 41.4% del total. Es decir, casi la mitad de los 195 alumnos y profesores encuestados afirmaba lavarse siempre con jabón. En las clases de 1º de la ESO, esa franja era aún mayor.

Nos alegramos muchísimo... hasta que caímos en la cuenta de un pequeño y gigantesco detalle: ¡En los baños de los alumnos de nuestro instituto no hay dispensadores con jabón!

¿Cómo es matemáticamente posible que casi la mitad del colegio use "siempre" un jabón que no existe? (Y no, el pequeño porcentaje que lleva su propio gel hidroalcohólico no llega para cubrir esa cifra).

La ciencia detrás del engaño: El Sesgo de Deseabilidad Social

¿Se habían puesto de acuerdo para tomarnos el pelo? Investigando un poco, descubrimos que nos habíamos topado con un fenómeno muy conocido en el mundo de la psicología y la sociología científica: el Sesgo de Deseabilidad Social.

Cuando las personas participan en una encuesta (incluso si saben que es totalmente anónima), tienen una tendencia subconsciente a responder lo que saben que es "correcto", lo que está bien visto por la sociedad, o lo que creen que los investigadores quieren escuchar.

Especialmente los alumnos más pequeños, que se saben la teoría de la higiene a la perfección, leyeron la pregunta y su cerebro marcó automáticamente la respuesta de lo que deberían hacer, ignorando por completo la realidad física de que no tienen medios para hacerlo en el instituto.

Las bacterias no mienten

Este "error" en la encuesta ha sido nuestro mayor acierto. Nos ha enseñado la lección más importante para cualquier científico: nunca te fíes ciegamente de lo que la gente dice hacer.

Por eso el trabajo de los Biorastreadores es tan importante. Las encuestas nos ayudan a entender la mente humana, sus miedos y sus sesgos; pero para conocer la verdad absoluta, tenemos que ir al laboratorio. Las personas pueden marcar la casilla equivocada en un papel, pero las colonias de bacterias que crecen en nuestras placas de Petri a partir de las muestras de los grifos y los pomos... esas no mienten jamás.

¡Seguimos rastreando la verdad, tanto en el papel como en el Agar Agar!



Comentarios

Entradas populares